martes, 30 de junio de 2009

Apretados con el tiempo y ante la falta de jugadores disponibles en el mercado, en la temporada 2003/04 llegaron varios jugadores que por nombre y trayectoria podían ilusionar, pero por presente y tras conocerse los rendimientos que tuvieron luego, solo llegaron a defraudar.
Me llamó la atención que me hayan dicho de venir a Bahía Blanca, pero venir a Olimpo no fue una tragedia, como muchos lo pueden imaginar (?). Voy a tener que pelear el puesto como cualquiera, pero me encuentro entero”, fue la presentación de la ‘chancha’, uno de los tantos de esa catarata de caras nuevas de cada año, allá por agosto del 2003.
Si de pergaminos se trata, tras un buen paso por Sportivo Dock Sud en el que logró el ascenso a la Primera B y fue goleador del torneo, volvió a Independiente donde se recuperó de una grave lesión y se destacó (ganó la Supercopa 1995), lo que le valió un paso por el fútbol francés, suizo, español y brasileño -no logró adaptarse y se volvió a España- en los que pasó mejores y peores momentos.
Sin embargo, tan ‘entero’ no estaba ya que la falta de pretemporada hizo que le lleve tres partidos hacerse un lugar en el equipo y finalmente debutó ante Atlético Rafaela en una derrota por la mínima en la que el delantero mostró poco y nada antes de ser reemplazado por Diego Galván.
Esa confianza que le dio Trossero, que lo mantuvo en los once tres fechas seguidas, no se vio reflejada en su juego y por una lesión desapareció (jugaban Duré y Delorte) hasta que Saporiti lo hizo ingresar en la 12ª en la goleada a Colón en la que metió su primer gol sobre el final tras una gran jugada del aurinegro.
Recuperó su lugar y lo mantuvo hasta el final de ese Apertura sumándole a su entrega un penal que le hicieron ante Rosario Central y un segundo tanto ante Racing en la última jornada cuando de cabeza superó a Cuenca tras un centro del ‘pininito’ Mas.
En el torneo Clausura comenzó jugando y perdió su lugar al llegar a la quinta amarilla en la derrota ante Estudiantes que volvió a recuperar recién ante Quilmes, tras el buen ingreso la fecha anterior ante River -marcando su único gol de ese torneo- y que mantuvo hasta que en la derrota con Banfield, a diez minutos del final sufrió un fuerte esguince de tobillo, lo marginó por el resto del Torneo marcando su adiós a Bahía Blanca.

Si bien el ‘tano’ quería revancha en el aurinegro al punto de que estaba dispuesto a bajar sus pretensiones con tal de quedarse en la ciudad, finalmente no fue así.
"Me quería quedar en Bahía y se lo manifesté a Ledo. Según tengo entendido desde el cuerpo técnico actual había un interés en mí, pero luego (Ledo) me lo desmintió. Evidentemente no debe haber quedado conforme con mi rendimiento", aseguró al final de la campaña.
Tras su paso por Olimpo, Jorge Burruchaga –ex compañero en el rojo- le vio cuerda para rato y se lo llevó en el 2004 a Arsenal donde jugó poco ya que delante tenía a Denis y Calderón. Ya con la idea del retiro en la cabeza, al otro año se fue a jugar a Uruguay donde tampoco brilló y más tarde volvió al país para lograr el ascenso con Tigre en la temporada 2006/07 y a los 35 años finalmente se despidió de las canchas.
Como curiosidades de su carrera quedan un frustrado pase a Racing que lo inscribió para el Apertura 97 ya que si bien llegó a entrenarse por un par de semanas, la operación se frustró porque los dirigentes del conjunto de Avellaneda, en crisis, no avalaron la inversión.
También hay que destacar que no solo es muy querido en Independiente, sino que debe ser el único caso de un jugador que es ídolo de un club sin haber jugado ahí ya que en Estudiantes de La Plata es una leyenda –una filial pincha lleva su nombre- por el gol que le metió al Gimnasia ‘campeóndelaconchadesuhermana’, imposibilitándole el campeonato Clausura ’95 y por lo que recibió homenajes, una plaqueta, fue ovacionado y musa de una increíble poesía (?).

TRAYECTORIA
1991-1992 Sportivo Dock Sud Primera “C”
1994-1995 Independiente Primera División 19 – 9
1995-1996 Independiente Primera División 28 – 7
1996-1997 Nantes Ligue 1 19 – 1
1997-1998 Nantes Ligue 1 0 – 0
1998 Lausanne Primera División 12 – 6
1999 Lausanne Primera División 18 – 4
2000 Lausanne Primera División 15 – 5
2000-2001 Racing de Santander Liga BBVA 23 – 9
2001-2002 Racing de Santander LIGA adelante 26 – 7
2002 Figueirense Serie A 0 – 0
2003 Ejido LIGA adelante 16 – 2
2003-2004 Olimpo de Bahía Blanca Primera División 23 – 3
2004 Arsenal de Sarandí Primera División 9 – 0
2005-2006 Montevideo Wanderers Primera División 20 – 0
2006-2007 Tigre B Nacional 14 – 1

lunes, 29 de junio de 2009

Nacido el 27 de septiembre de 1975 en Santa Fe, este volante por derecha con ida y vuelta y buen manejo de pelota llegó a Olimpo en la temporada 1999/00 para reforzar el plantel que dirigía Luis Alberto Díaz con el antecedente de haber jugado la B Nacional con Atlético de Rafaela y en primera división con Unión de Santa Fe.
Debutó en la primera fecha de ese campeonato ante Gimnasia y Tiro en Salta en una derrota por 1 a 0 donde pese al resultado el equipo fue superior.
En la siguiente jornada fue la figura de la cancha en la convincente victoria por 4 a 0 ante Independiente Rivadavia, donde el tercer gol llegó por una gran jugada suya con definición de Roberto Galarza.
En la 7ª jornada marcó su único gol con el aurinegro ante San Martín de Tucumán tras una gran jugada ofensiva que terminó definiendo por encima de la cabeza del arquero Quiñones.
Sin embargo, de a poco fue bajando su rendimiento al punto de que en la 16ª jornada, en el primer encuentro de la segunda ronda ante los salteños, fue reemplazado en el entretiempo por Galarza y Eduardo Grispo no lo volvió a tener en cuenta terminando así su travesía por Bahía Blanca con 16 encuentros disputados y un solo tanto.
En la 2000/01 volvió al conjunto de la Crema donde en total disputó 94 partidos con 4 tantos y luego pasó a Instituto la temporada siguiente.
En 2003 tuvo su única experiencia en el exterior cuando viajó a Chile y se sumó al Rangers de Talca -fue compañero de Gustavo Semino-, donde no rindió lo esperado (jugó siete partidos sin goles en el torneo Apertura) y siguió su carrera en varios equipos del Torneo Argentino A y B.

TRAYECTORIA
Atlético Rafaela (1993-1997); Unión de Santa Fe (1997-1999); Olimpo de Bahía Blanca (1999-2000); Atlético Rafaela (2000-2001); Instituto de Córdoba (2001-2002); Rangers de Talca (2003); Sportivo Las Parejas (2003-2004); Douglas Haig de Pergamino (2004 / 2005); Ben Hur de Rafaela (2005); Lujan de Cuyo (2006); 9 de Julio de Morteros (2006); Central Córdoba de Santiago del Estero (2007-2009)
Nacido el 25 de noviembre de 1969 en San Miguel de Tucumán, se inició en Unión Aconquija y luego jugó en la primera de Atlético Tucumán desde 1991 hasta 1998, año en el que el 5 de abril tuvo un problema con la hinchada.
Dueño de un temperamento fuerte que lo llevó muchas veces a situaciones límites, tras ser expulsado en un encuentro ante Almirante Brown de Arrecifes, se sacó la camiseta y la arrojó con furia antes de abandonar el campo de juego lo que provocó que un grupo de hinchas lo intentara agredir luego de una discusión cuando se retiraba del estadio. “Lo que hizo no tiene justificativo. Es una deshonra a la camiseta que defendió durante tantos años y le dio la chance de trascender en el fútbol”, comentó en su momento el técnico de los tucumanos, Eduardo Anzarda.
Eso le abrió las puertas a una transferencia al Deportes Temuco de Chile en 1998 que dirigía 'Mostaza' Merlo donde jugó poco y nada. En 1999 volvió al decano tucumano y en la temporada 1999/00 se sumó a Olimpo donde apenas llegó a disputar diez encuentros.

Comenzó siendo de lo mejorcito que mostró el equipo en las primeras fechas y perdió su lugar cuando fue expulsado en la derrota ante Aldosivi cuando el gol llegó por una aparente posición adelantada que terminó con un descontrol de jugadores y cuerpo técnico de Olimpo que fueron a protestarle al juez de línea.
El equipo pasó a jugar con tres en el fondo y los elegidos eran Fernando Troyansky, Horacio Grecco y Enrique Cuenca Zaldivar y Castro como primera opción de relevo.
En la 10ª fecha Díaz volvió a los cuatro atrás con él en la derrota ante Godoy Cruz, fue suplente la jornada siguiente en el clásico con Villa Mitre (ingresó por Tassara) y volvió a contarse entre los once en la 13ª contra Gimnasia de Concepción por la suspensión de Troyansky.
Cuando asumió Eduardo Grispo para la fecha 15ª lo consideró titular y lo mantuvo la jornada siguiente ante Gimnasia y Tiro pero cuando se retiró expulsado a los 88 minutos fue la última vez que se lo vio con la camiseta aurinegra (FOTO).
En la 2000/01 tuvo su último paso por Atlético Tucumán donde llegó a disputar 183 encuentros y anotó 6 goles en total.
A principios del 2002, el zaguero se desvinculó y se sumó junto a su hermano Darío al plantel de La Florida para el Torneo Iniciación de la Primera “A” de la Liga Tucumana de Fútbol.
En agosto de 2002 Juan de la Cruz Kairuz, que había tenido a su hermano en Central Norte de Salta la temporada anterior, a toda costa lo quiso sumar a San Martín de Tucumán sabiendo que necesitaba de hombres acostumbrados a jugar en canchas difíciles por su piso y por una hinchada que molesta permanentemente.
Finalmente, el ‘gato’ se quedó en el conjunto “tricolor” que dirigía Ángel Antonio Guerrero donde si bien no es de esa clase de jugadores que despliegan un juego vistoso, mostró regularidad en su juego y le tocó saborear las mieles del éxito ya que no solo ganó el campeonato tucumano, sino que también el ascenso al Argentino B y luego al Argentino A.
En el equipo de Cruz Alta se esgrimió como uno de los máximos referente y tiene en el utilero Marcos Sosa a su principal admirador. “No sólo por lo que significa como jugador para La Florida, sino porque tiene una riqueza humana que pocas veces vi en el fútbol. Además, tiene una humildad que revaloriza todos estos valores”, señaló en su momento a La Gaceta.
En noviembre de 2005 se sumó a préstamo a Juventud Unida, de Tafí Viejo para la ronda final de la Primera “A” y a fines de diciembre volvió a La Florida y fue parte del combinado tucumano que enfrentó a “Las estrellas” en el partido despedida del ‘coco’ Jorge Reinoso.
En abril de 2006, durante el receso de la actividad oficial del Argentino “A”, fue nuevamente cedido a Juventud Unida y en agosto del 2006, jugó con Unión del Norte jugó el Clausura de Primera “A”, de la Liga Tucumana de Futbol, pese a que se lo había mencionado como refuerzo del Atlético Concepción.
Para el deleite de quienes se acercan a alentar al estadio “Ricardo Bochini”, el marcador central se sumó en mayo del 2007 al Famaillá que disputaba el Argentino C y ganó la promoción ante Sarmiento de Resistencia, logrando una plaza para el torneo Argentino B, tras perder la final del torneo ante Atenas de Río Cuarto.
En esto no hay secretos. Es el producto de haber tomado esta profesión con la seriedad necesaria, sabiendo que me pagarían para hacer lo que más me gusta: jugar al fútbol”, señaló en su momento.
Se mantuvo en el plantel durante la temporada 2007/08 y volvió a Juventud Unida de Tafí Viejo en 2008. En febrero de 2009, ante la salida de Guerrero, asumió la dirección técnica del FAMA y se dio el lujo de entrenar nada menos que a su hermano, compañero de varias batallas.

TRAYECTORIA

Unión Aconquija (1990-1991); Atlético Tucumán (1991-1999); Deportes Temuco (1998); Olimpo de Bahía Blanca (1999-2000); Atlético Tucumán (2000-2001); La Florida (2002-2006); Juventud Unida de Tafí Viejo (2005 y 2006); Unión del Norte (2006); Atlético Famailla (2007-2008); Juventud Unida de Tafí Viejo (2008)

domingo, 28 de junio de 2009

Nacido el 19 de junio de 1964 en San Fernando, provincia de Buenos Aires, arrancó en las categorías inferiores del Deportivo Armenio donde a los 19 años debutó en la primera el 21 de julio de 1984 en una derrota ante Lanús por 2 a 1 en un encuentro correspondiente a la Primera B y su buen rendimiento lo fue consolidando como uno de los pilares de su equipo.
El ‘Pincho’ era un lateral izquierdo con buena recuperación pero también acostumbrado a jugar en los diferentes puestos del fondo y también a ubicarse como volante central.
Además de trabajar en la recuperación del balón, sabía qué hacer una vez que la tenía en sus pies, debido a su buen criterio para administrarlo.
Tras un descenso a la Primera C, en 1985 los de Ingeniero Maschwitz logran el segundo ascenso a la Primera B, detrás de Defensa y Justicia ya con ‘Villa’ consolidado en el equipo junto a su hermano Luis Alberto, que era el otro marcador de punta, que ofrecía marca y salida al equipo.
Al año siguiente, debido a la reestructuración del fútbol de ascenso con la incorporación de los equipos del interior, se realizó un torneo llamado Apertura 1986, que le permitió clasificar al Nacional B.
Por lo tanto, en la temporada 1986/87, jugó con su equipo de siempre en esa categoría, la primera del ascenso, con un grupo de jugadores que se habían juntado para evitar el descenso pero que finalmente se consagró como el primer ganador del Nacional B y lo hizo en forma contundente: con 8 puntos de ventaja sobre su principal perseguidor, Banfield.
En ese campeonato, donde los dirigidos por Alberto Parsechian (FOTO DE ABAJO) lograron un invicto de 34 partidos que hasta ahora nadie pudo superar en la división mayor del ascenso, Villarreal jugó 39 de los 42 partidos y convirtió un gol.
Esa temporada, el campeón de la B Nacional disputaba la liguilla Pre-Libertadores y a Armenio le tocó tener como primer rival de la A nada menos que al Boca de Menotti. En partidos eliminatorios de ida y vuelta, empataron 2 a 2 y ganó Boca 4 a 2.

El ‘Pincho’ siguió en Armenio en Primera A, en lo que se convirtió en su única experiencia en la máxima categoría acumulando entre 1987 y 1989 69 juegos disputados.
Tras el descenso del conjunto de la colectividad al Nacional B en la 88/89, continuó un par de años más allí y a partir de 1991 comenzó su peregrinaje por diferentes clubes del ascenso.
Se sumó a Nueva Chicago, donde volvió a compartir vestuarios con su hermano, y se mantuvo hasta 1994 sumando 125 partidos y tres goles.
Luego pasó a Quilmes en la temporada 1994/95 (41 partidos y 1 tanto) y en la 1995/96 a Chacarita Juniors donde disputó 32 partidos y sumó dos goles más a su carrera.
Llegó a Olimpo en la campaña de 1996/97 cuando el aurinegro volvió a la B Nacional tras ganarle por 2 a 0 a Villa Mitre, en el encuentro por la plaza que se le daba al futbol bahiense ante la ampliación de equipos del torneo, pero apenas disputó dos encuentros.
Luego se sumó a Aldosivi de Mar del Plata donde jugó hasta el 2000 y en 2001 retornó a Deportivo Armenio en Primera B.
Ya retirado, en 2004 se hizo cargo de la dirección técnica de los armenios pero renunció en diciembre de ese mismo año.

Trayectoria:

Deportivo Armenio (1984 a 1989)(93P/2G Primera B / B Nacional y 69P/0G en Primera A); Nueva Chicago (1991 a 1994) (125 partidos y 3 goles en la B Nacional); Quilmes (1994/95 – 41P/1G B Nacional); Chacarita Juniors (1995/96 – 32P/2G B Nacional); Olimpo (1996/97 – 2P/0G B Nacional); Aldosivi (1997/00 – 111P/1G B Nacional)

sábado, 27 de junio de 2009

Nacido el 13 de mayo de 1979 en Montevideo, Uruguay, llegó a Olimpo en enero del 2005 de la mano de su compatriota Gregorio Pérez para reforzar el aurinegro ante la escasez de poder ofensivo que había mostrado el equipo bahiense en el Torneo Apertura: apenas 21 goles en 19 fechas, de los cuales solo 5 fueron anotados por delanteros (tres del 'chanchi' Estévez y dos del 'flaco' Delorte).
Goyo pensó en Mello viendo que hasta los defensores tenían más peso en la otra área -siete goles de los de la última línea en total- y que si a la explosión goleadora que había tenido Diego Galvan en la segunda mitad del Apertura (sus seis goles fueron en las últimas nueve jornadas) se le sumaba un atacante definidor, se podría mejorar el 17º puesto obtenido.
Ante el alejamiento de los improductivos Luis Rueda y el también charrúa Sebastián García por flojísimos rendimientos, lo pidió como refuerzo y llegó a esa pretemporada en Tandil con el antecedente de una interesante campaña con Tacuarembó marcando 8 tantos en 12 encuentros, durante la última campaña.
Con pasado en Nacional, donde había realizado las inferiores hasta llegar a tercera división, intentó improductivamente hacerse la Europa en Italia, España y Alemania ("no pude jugar mucho por culpa de las lesiones", según anunció en su momento), y volvió en 2001 pero no fue tenido en cuenta por De León. El punta explotó cuando pasó a préstamo a River Plate de Montevideo en la temporada 2001/02: en el conjunto darsenero marcó 23 goles en 55 partidos.
En la campaña siguiente volvió al tricolor, donde se llegó a hablar de un posible pase al Betis de España en julio del ‘03, pero ya sin el mismo nivel –en 2004 enfrentó a Independiente en los 8º de final de la Libertadores- fue transferido a Tacuarembó para la segunda mitad del 2004.
Si bien en Banfield lo venían siguiendo hace un tiempito y gustaba bastante, firmó con Olimpo para sumarse a Delorte y Estévez, pero tuvo un pobre rendimiento.
Debutó en la primera fecha en la contundente victoria en el ‘Carminatti’ por 3 a 0 ante el San Lorenzo del ‘bambino’ Veira por el Clausura ingresando a los 80 minutos por el 'Chanchi' y recién fue titular ante Gimnasia, tres fechas después, por la expulsión de Estévez ante Boca.

Ante Independiente (FOTO), en el estadio de la “Doble Visera”, volvió a ingresar por el ex Racing y a los cuatro minutos recibió una la pelota que le bajó de cabeza Delorte y metió un fuerte remate arriba, dentro del área grande, que dejó sin posibilidades a Navarro Montoya para poner el 1 a 1 final.
Sin embargo, ese fue su único aporte en la red pese a que jugó otros dos encuentros más de titular (ante Argentinos y Estudiantes) y siguió siendo relevo desde el banco (10 veces ingresó en todo el torneo) para los segundos tiempos.
Retornó a Tacuarembó donde no volvió a rendir de la misma manera (solo siete partidos y 1 gol) y luego pasó a Rentistas donde demostró sus cualidades de definidor con nueve conquistas en catorce encuentros.
Tras caerse un pase al fútbol de Rusia, en julio del 2007 River Plate lo volvió a llamar pero tras once partidos donde solo infló dos veces la red, tomó sus cosas y se fue a Colombia junto a sus coterráneos Luis Barbat y Diego Bonilla al Bucaramanga por pedido del ‘nano’ Miguel Augusto Prince.
Si bien en sus primeros entrenamientos vendió humo en Vanguardia Liberal (“Voy a aportar el granito de arena para la causa y entre todos sacaremos esto adelante, incluso el título”, dijo tras un entrenamiento) donde se definió como “un jugador que cargo la bala en el área“.
Evidentemente, o no le cayó bien el calor en el país del ron, el guaro y el café –no habrá menciones respecto a lo que están pensando- o la pólvora de sus balas estaba mojada ya que en ese Apertura 2007 solo disputó siete partidos con dos goles para luego marcharse a Ucrania, donde actualmente es parte de la ofensiva del Chernomorets Odessa.


TRAYECTORIA

Club País Temporada PJ - G
Nacional Uruguay 1999 0 – 0
Nacional Uruguay 2000 0 – 0
River Plate Uruguay 2001 28 – 6
River Plate Uruguay 2002 27 – 17
Nacional Uruguay 2003 14 – 2
Nacional Uruguay 2004 4 – 0
Tacuarembó Uruguay 2004 8 – 6
Olimpo Argentina 2004/05 14 – 1
Tacuarembó Uruguay 2005/06 7 – 1
Rentistas Uruguay 2005/06 14 – 9
River Plate Uruguay 2006/07 11 – 2
Bucaramanga Colombia 2007 7 – 2
Chernomorets Ucrania 2007/08 18 – 5
Chernomorets Ucrania 2008/09 11 – 0

viernes, 26 de junio de 2009

Cuando Macri ganó la presidencia de Boca, llevó a Bernardo Griffa para que hiciera una limpieza general de las divisiones inferiores. El muchacho en cuestión, nacido en Castelar el 2 de febrero de 1980, se encontraba en el club desde los 9 años y fue uno de los de la vieja camada que siguieron en el xeneize.
Si bien el mismo aseguró que fueron años difíciles porque sentía que se hacía diferencia con las nuevas promesas que habían llegado, perseveró y esa tenacidad tuvo su premio: el 'virrey' Carlos Bianchi lo haría debutar en Primera en junio del 2000.
Antes fue parte de ese conjunto xeneize plagado de purretes que se quedó con el superclásico en el pentagonal de verano que le terminó costando la cabeza al 'pelado' Díaz como entrenador millonario. "Todos nos daban por muertos. El tema pasaba por saber cuántos goles nos iba a hacer River. Para mí será inolvidable”, recordó.
Sin muchas oportunidades de mostrarse, se fue a préstamo al Belgrano que conducía Ramacciotti para la temporada 01/02 donde logró continuidad. A su regreso, jugó un partido más en Boca y viendo que sus chances de ganarse un lugar seguían siendo nulas, se fue al Millonarios de Colombia donde algunas molestias físicas al comienzo y flojos rendimientos después, le cerraron las puertas del país cafetero con apenas seis encuentros jugados.
Hasta que le surgió la propuesta aurinegra y no lo pensó dos veces. Debutó en Olimpo en el empate 1 a 1 ante San Lorenzo que abría el Torneo Apertura, cuando el equipo era dirigido por Juan José López, mostrando salida firme por el sector izquierdo y firmeza en la marca.
Pero en ese campeonato Olimpo también tuvo que enfrentar en las primeras fechas a Racing, Boca, Independiente y Vélez, entre otros. Se repetían las distracciones en la última línea y eso le costaba los partidos.
En la 5 fecha, tuvo la desgracia de cabecear contra el arco de Julio Cesar Gaona un tiro libre del ‘pocho’ Insúa que terminó superando al arquero por lo que sobre el final, J.J. lo improvisó en una línea de tres junto a Hernán Franco y Mauro Laspada, con la salida de Diego Cogliandro por Alejandro Delorte. Pero la historia esa noche en el Carminatti no se pudo torcer. Tampoco la suya.
En la 9ª, ante Colón, para cerrar una tarde negra, cedió corto un balón y el regaló lo aprovechó el 'Pipa' Estévez quien tras eludir a Cambiasso sentenció la historia; victoria de Colón por 4 a 2 y despedida del entrenador con apenas una victoria, un empate y siete derrotas.
Cuando asumió Gregorio Pérez, lo mantuvo en la zaga en su debut (derrota por 2 a 0 ante Banfield) pero para recibir a Argentinos (empate) en la jornada siguiente decidió reemplazarlo corriendo a Cogliandro a la izquierda y ubicando en el otro lateral a Diego Trotta. No lo volvió a tener en cuenta en lo que restó del campeonato.
Para el Clausura, Goyo trajo al peruano Walter Vílchez y por eso Imboden en febrero se fue de Bahía Blanca con esos diez partidos en las maletas. S
i bien hubo una chance de irse a Albania, arregló con Talleres de Córdoba pero sorpresivamente en julio abandonó la concentración y voló a Chile para sumarse a la Universidad de Chile para reemplazar a Rafael Olarra, obteniendo el título de clausura el mismo año.
Con El Bulla se enfrentó a Boca Juniors
, anotándole un gol en las semifinales de la Copa Sudamericana 2005, pese a que paradójicamente en los 74 encuentros que había jugado hasta ese momento, no había mojado nunca.
El 26 de abril de 2009
, en el partido contra Unión Española, sufrió una rotura asilada del ligamento cruzado anterior en la rodilla derecha, que lo dejará por lo menos seis meses fuera de la actividad.
De carácter fuerte, jugador de esos que les gusta estar frente a los micrófonos, no suele achicarse al declarar, lo que le provocó problemas en la U. Tuvo roces con el ex Racing Milovan
Milosevic, Gary Medel y el entrenador Mario Lepe por declaraciones como "Da bronca ver jugadores riéndose después de perder" o que "los dirigentes deberán mentalizar a los jugadores de inferiores del club para pelear un campeonato y que sepan que están en un equipo grande".
Ya consolidado en el fútbol trasandino, donde espera obtener esa nacionalidad, espera terminar su carrera con la casaca de los pirulos y, por qué no, también con la roja del team bielsista. "Me encantaría poder jugar por la selección chilena el Mundial de Sudáfrica”, sorprendió entre muletas. Habrá que esperar para ver si se le cumple. Y creer.


TRAYECTORIA

Equipo Temp. División P - G
U Católica (CHI) 2009/10 Primera A 14 - 0
U Católica (CHI) 2009 Sudamericana 6 - 0
U Católica (CHI) 2008/09 Primera A 38 - 1
U Católica (CHI) 2007/08 Primera A 28 - 0
U Católica (CHI) 2006/07 Primera A 17 - 0
U Católica (CHI) 2005/06 Primera A 17 - 0
Olimpo (BB) 2004/05 Primera A 10 - 0
Boca Juniors 2003/04 Primera A 1 - 0
Millonarios (COL) 2002 Primera A 6 - 0
Belgrano (Cba) 2001/02 Primera A 27 - 0
Boca Juniors 2000/01 Primera A 8 - 0
Boca Juniors 1999/00 Primera A 2 - 0
No hay dudas de que es un tipo de esos cuya humanidad rebalsa de puro coraje, personalidad y carisma sobre todo. Carisma que lo lleva desde esa combinación explosiva y divertida de humildad y honestidad brutal para reconocer sus limitaciones, a ganarse la simpatía hasta en el hincha de otros equipos… y hasta participar de una publicidad.
Como en aquella ocasión que con el aurinegro visitó esa Bombonera que supo ver en su césped a grandes artesanos del balompié, pero también a este rústico defensor. “En esta cancha donde han jugado tantos grandes… y bueh, hoy jugó un caballito.” Y así es Maurito, siempre una picardía, siempre una palabra justa para sacarle una sonrisa hasta al más aburrido. Duro en la marca, pero sin maldad. Como cuando ese partido ante San Lorenzo se ponía chivo y no dudó en frenar al ‘pitu’ Barrientos y Lavezzi. “Esto no es la villa eh, ¡Esto es fútbol!", les dijo serenando esos aires de malevos.
Lejos de mostrarse flemático, siempre fue aguerrido en la marca, poniendo la pierna en los momentos que lo requerían.
Rodrigo Palacio puede dar fe de eso en aquella tarde que intentó eludirlo sin entender que jugador y pelota no pasan.
Sus comienzos

Comenzó a darle a la redonda en la Escuela Salvador Pedro Cicchini que pertenece al Club Sporting de Punta Alta, ciudad en la que nació el 9 de enero de 1975. A los 16 años, se fue con su familia a vivir a Mar del Plata y quedó en una prueba en Quilmes de esa ciudad, cuando estaba Rodolfo Carapella en las inferiores. Después pasó a Almagro Florida e integró la Selección juvenil de Mar del Plata categoría 74, siendo el de la 75, en un torneo provincial.
Justamente eso sirvió para que lo viera Nito Veiga y le ofrecieron una semana de prueba en Independiente. Y quedó. “Fuimos Julito Rossi, el tucumano Fernández, Emiliano Rey, Darío Aurelio... que después fue a Gimnasia la Plata y más tarde a Italia, Gherland, y otros más, que llegaron al Rojo por Tito Di Julio”, le contó a Goles de Medianoche.
En el rojo de Avellaneda jugó desde la quinta hasta la reserva que dirigía en ese momento Humberto Grondona y llegó a integrar una vez el banco de primera en Jujuy frente a Gimnasia, aunque no llegó a debutar.


Su paso al profesionalismo

Cuando Grondona arregló como entrenador de Godoy Cruz, le ofreció irse con él a Mendoza en la temporada 1996/97 donde logró regularidad y sumó 36 encuentros y cuatro goles. Ese fue el puntapié. De ahí pasó a Atlético de Rafaela para la 97/98, donde jugó otros 42 partidos y mojó 5 veces y luego fue tiempo de mudar sus 192 centímetros de altura a Salta, para vestir la camiseta de Juventud Antoniana para la 98/99 donde estuvo en cancha 35 veces y anotó 7 tantos. En Lerma y San Luis aún lo recuerdan con cariño ya que fue parte de ese equipo que casi logra llegar a la máxima categoría al caer en la final del reducido ante Chacarita al empatar 1 a 1 en Salta (gol de Mauro de Penal), partido en el que el árbitro Claudio Martin decidió no convalidar un gol de tiro libre de los salteños y la posterior derrota en San Martín que terminó con el sueño del ascenso.
Eso le valió la posibilidad de jugar por primera vez en Primera División ya que Belgrano se lo llevó la temporada siguiente. Si bien no tuvo muchas posibilidades en el equipo de por ese entonces Mostaza Merlo y solo entró en siete oportunidades, el pelado lo recuerda con cariño. “Si bien no jugué nunca, tengo un gran recuerdo de él”, supo decir.
Tigre le compró el pase y se lo llevó para la campaña 2000/01 donde fue compañero del ex lateral aurinegro Cristián Guaymas y disputó 18 partidos con 4 goles, ahí lo siguieron desde el Colo Colo de Chile. “Vinieron a ver un partido amistoso con Atlanta y la verdad fui un asco y estaba seguro que no iba a ir, y así fue”.

Y llegó finalmente al Olimpo


Pero su lugar en el mundo lo encontró en Olimpo. “Lo que pasó con los resultados, el cariño de la gente y la ayuda de la prensa de Bahía y Buenos Aires hizo que yo sea Mauro Laspada y entonces como no estar agradecido”. Aunque no llegó por pedido de Gustavo Alfaro (“Es un gran trabajador, no dejaba detalles al azar y es una excelente persona”), se sumó para armar un equipo que sume muchos puntos apremiado por un descenso que miraba de reojo. “Ese equipo jugaba por la camiseta y en ese momento el club si no ascendía iba a sufrir mucho en lo económico”. Pero con gambeta endiablada, ese equipo de ‘obreros’ escapó de todos los pronósticos. Y en el corazón y el recuerdo de cada hincha quedará ese último partido ante Instituto en el Carminatti. Ese espectacular tiro libre que se le coló a Caranta. “La gente comenzó a corear mi nombre y empezó a gritar el gol antes de tiempo, yo creo que ahí es donde nace el cariño hacia mí”. Su tarde soñada, el delirio. El desahogo y la fantasía hecha realidad. “Cuando sos chico soñas con jugar una final meter un gol y salir campeón y a mi se me dio todo esa noche”.
Y en Primera acumuló tristezas y alegrías. La primera fue cuando Falcioni le comunicó que pediría un refuerzo en su puesto. Pero no se rindió. Y se quedó. "No me siento titular. Pero hoy sé que estoy en las mismas condiciones que el resto de mis compañeros. La pretemporada me vino muy bien y voy a luchar para ganarme un lugar entre los 11". Y terminó siendo esencial en sus 32 partidos en los que aportó cinco goles para engrosar el promedio y no sufrir hasta el final. Siguió con ganas de demostrar que detrás de su rudeza también había un defensor que siempre empujó al equipo hacia delante o un buen ejemplo para el resto de sus compañeros. Como en aquel partido en el que se levantó una desventaja de dos goles ante Boca con un jugador menos por la expulsión de Javier Páez en la que el ‘Mariscal’ descontó de cabeza y luego no se ganó por un error increíble de Delorte sobre el final.
Aún se recuerda aquella bandera que colgaron los hinchas de Olimpo en el mismo Carminatti que decía "Bielsa: Laspada es argentino", cuando el rosarino dirigía a la selección nacional. Y el se lo tomó con humor. “Para nada pensé que yo estaba para la Selección... salvo algún partido, que se yo… contra Costa Rica o algo así, que sea para meter y meter, podía ser, pero sino… estaban realmente los mejoresDe esta manera se forjó como ídolo y referente, al punto de que una filial aurinegra, la de Viedma, lleve su nombre. “Tengo una filial con mi nombre. Cosas impensadas cuando empecé en esto”.
En el medio quedó también esa fractura de peroné en el 2003 que lo alejó de las canchas momentánea, pero no definitivamente. “Lo bueno que fue todo rápido fueron tres meses de recuperación y la gente me mostró un cariño enorme”. Volvió y siguió siendo útil. Pasaron Falcioni, Trossero, López, Saporiti, Goyo Pérez… pero un día llegó Labruna. A fines del 2005, el hijo de Angelito decidió separarlo del plantel, ganándose el repudio de la gente, sabiendo que no iba a darle oportunidades de aportar lo suyo. Y fue un paso atrás. “Creo que si estaba yo no descendíamos frente a Belgrano, ya que fue un partido atípico con jugadores desganados y con un técnico que hizo los cambios mas malos de la historia de Olimpo”, recordó ya que, por ejemplo, había que ganar y el DT en ese momento sacó al lungo Delorte. Y eso le abrió las puertas a un préstamo por seis meses al Unión de Santa Fe de Craviotto, pese a la recomendación de Ledo de permanecer en Bahía Blanca.
"Las opciones eran ir a un equipo de Primera para pelear el descenso o a uno de la Nacional B para pelear el ascenso. Y me quedé con lo segundo", destacó en ese momento, siempre listo para los desafíos pero con temple de ganador. Sin embargo, el paso por el tatengue –llegó recomendado por Nelson Pumpido, asistente de Labruna- no terminó de la mejor manera (le llegaron a deber cuatro meses de sueldo), aunque reconoció el afecto de la gente santafesina que le brindó desde su llegada. Retornó a Olimpo de la mano de Madelón y logró los dos torneos que le devolvieron a Olimpo su lugar en la elite del fútbol argentino. En junio del 2007, quien le cerró las puertas fue Guillermo Rivarola y si bien duró poco como entrenador, Mauro ya no estaba. “Rivarola no tenía autoridad para decidir, solo tenia prejuicio, igual nadie se hubiera imaginado que en 10 partidos se iba a ir. A Olimpo le hizo muy mal ese tipo.” Es que cuando el pelado abre su boca para disparar, dispara la verdad. Y descarga la furia incontenible de un hombre que supo dejar sudor y lágrimas por la camiseta.
Acá cumplí todos los sueños como futbolista, así que no me va a alcanzar el tiempo para agradecerle a la gente todo lo que viví en estos años". Simplemente Mauro.

Lo que dejó después y lo que viene

Tuvo la buena actitud de rechazar una oferta de Villa Mitre por respeto a los hinchas de Olimpo sin pensar en lo económico, lo material y la familia.
Sonó en Godoy Cruz e Independiente de Mendoza y Juventud Antoniana, pero firmó con Alvarado donde disputó una rueda del Torneo Argentino B y ante la consulta si era un retroceso en su carrera, con su naturalidad característica afirmó: “Noooo… ¿Má qué retroceder? Al contrario, jugar un Argentino B es un desafío. En Primera, en la B Nacional o en el Argentino A, B o C, hay que entregar todo, y ésa es mi característica principal

Actualmente se encuentra más vigente que nunca. "Hasta que no me duela todo, no pienso en dejar de jugar. Si te aplauden los locales y te putean los visitantes, quiere decir que estás para seguir”. En enero del 2008 hizo las valijas para tener su primera experiencia en el exterior y si bien tenía la posibilidad de quedarse un año en el Platense de Honduras, a donde llegó por recomendación de Roque Alfaro, decidió volverse al mes priorizando a su familia.
A su regreso al país, se sumó a Sporting Punta Alta, donde todo había comenzado, para jugar la Liga del Sur y luego, para no perder la costumbre, en agosto de 2008 jugó algunos encuentros en Ferroviario de Coronel Dorrego en el Torneo Unión Regional (1 victoria y 2 empates) para mantener el estado físico hasta que comenzara la temporada con Sporting.
A principios del 2009 estuvo cerca de pasar a The Strongest de Bolivia de cara a la Libertadores. No se dio.
Aunque de cara al futuro tuvo en la cabeza rondando la idea de ser entrenador –ya tiene el título- lejos está de querer caer en la tentación de colgar los botines, la sigue luchando en el conjunto puntaltense. Atrás quedaron los recuerdo de haber pisado legendarios estadios, haber conocido a grandes jugadores del fútbol argentino y haber cambiado camisetas.
El pueblo aurinegro se lo quedó para siempre. Talento, corazón, humildad siempre, siempre. Por algo ese grandote pelado es querido por cada camiseta que vistió, cada ciudad que recorrió, un sinónimo de humildad y simpleza, es pueblo en su esencia pura. Es garra. Y es fútbol.

SU TRAYECTORIA
Año Club División P - G
1995/96 Independiente Primera A 0 – 0
1996/97 Godoy Cruz B Nacional 36 – 4
1997/98 Atlético de Rafaela B Nacional 42 – 5
1998/99 Juv. Antoniana B Nacional 35 – 7
1999/00 Belgrano Primera A 7 – 0
2000/01 Tigre B Nacional 18 – 4
2001/02 Olimpo B Nacional 23 – 6
2002/03 Olimpo Primera A 32 – 5
2003/04 Olimpo Primera A 11 – 3
2004/05 Olimpo Primera A 27 – 2
2005/06 Olimpo Primera A 9 – 0
2005/06 Unión B Nacional 13 – 0
2006/07 Olimpo B Nacional 7 – 0
2007/08 Alvarado (MDP) Argentino B 7 – 0
2008 Platense (Honduras) Primera A
2008 Club Sporting Liga del Sur
2008 Ferroviario (C Dorrego) Liga Regional
2008 Club Sporting Argentino B

jueves, 25 de junio de 2009

Uno de los tantos uruguayos con paso olvidable por Olimpo es sin dudas Máximo Lucas. Si bien él se definió como "un jugador aguerrido, fuerte en la marca y de buen juego aéreo”, su representante, Flavio Perchman, en su web lo ve de una manera diferente: “Gran defensa! Con cualidades técnicas, destacándose en quites limpios sin utilizar la violencia física”. Sin palabras.
Nacido el 28 de enero de 1979 en Montevideo, tras un paso por la selección juvenil cuando tenía 17 años, llegó a la primera de Danubio dos años después, luego de hacer todas las inferiores en el equipo de la curva, con el que debutó ante Huracán Buceo con una victoria.
En julio de 2002, llegó a despedirse de sus compañeros por un pase a préstamos de un año a Los Jaguares de Chiapas, lo que Lucas reconoció que fue una sorpresa para él. "Solo se que ascendió a Primera División y que es un equipo que tiene serias aspiraciones”, señaló.
"Se hablaba mucho de un pase al comienzo de cada temporada y últimamente había una posibilidad de Brasil. Pero supe esperar y hoy se me dio la oportunidad de ir a un fútbol muy competitivo así que me siento muy contento con este paso profesional", comentó en ese momento, aunque fue solo humo ya que el pase finalmente no se realizó.
Finalmente el 2002 lo siguió viendo en su país con el equipo de la franja, con el que disputó la Copa Sudamericana y el Apertura 2002, en el que disputó los nueve encuentros consagrándose campeón del mismo.
Quizás eso abrió los ojos del chileno Manuel Pellegrino que lo pidió especialmente para su River Plate que necesitaba dar un golpe de efecto ante la reciente consagración de los xeneizes en la Libertadores del 2003. Si bien su debut se dio disputando el primer superclásico de ese año jugado en Mendoza, el aguerrido zaguero sólo fue inscripto en la Copa Libertadores en la que jugó tres partidos de manera poco convincente.
Pese a ser diestro, en el Tecos mexicano supo llevar la 3 en la espalda y arrancó con 18 encuentros en el Apertura 2003 en los que vio dos veces la rojas (contra Pumas y San Luis). En el Clausura 2004 jugó otros 17 partidos con un gol al Veracruz y 2 expulsiones más (San Luis y Pachuca). Finalmente, en el Apertura 2004, disputó otros diez encuentros, con los que cerró su periplo por tierras aztecas. En total, 45 partidos, 2 goles y 4 expulsiones.
En enero de 2005, por recomendación de Pellegrini arribó a Santiago con la convicción de convertirse en un aporte para la zaga de Universidad de Chile. "Espero que el equipo ande bien, que tengamos una buena presencia en Copa Libertadores y ojalá ser campeones en Chile", dijo en su momento.
Sin embargo, su aporte fueron actuaciones intermitentes y ante su bajo rendimiento –erró uno de los penales que dejó su equipo fuera de la lucha por el Apertura ante Unión Española- el entrenador Héctor Pinto lo hizo comer banco. "Se pudo haber aguantado un poco más, porque veníamos ganando, al menos cuando estaba jugando y se pudo mantener un poco más la titularidad. Pero cada técnico hace lo que le parece y uno tiene que respetar", señaló.
"El jugador quiere jugar sea donde sea, por eso en junio se analizará la situación y lo mejor para mí es estar jugando", sostuvo. Por eso ante el pedido de Omar Labruna, no tuvo dudas en sumarse al plantel aurinegro para julio del 2005 donde disputó 16 encuentros y fue partícipe del descenso tras perder la Promoción ante Belgrano de Córdoba.
Pese a decir que se quedaba a dirigir a Olimpo en el ascenso, el recordado Labruna se llevó al uruguayo con él para la temporada 2006/07 cuando arregló con el Deportivo Cali colombiano, donde el morocho pelado tampoco logró convencer con sus actuaciones.
En julio del 2007, retornó a tierras charrúas para incorporarse al Liverpool FC
Donde lleva 26 partidos y dos goles (a Progreso y Peñarol de cabeza) en los tres torneos que lleva con la casaca neroazzurra.
Finalmente, no cansado de hacer las valijas, en julio del 2008 sonó fuerte para sumarse al Motagua de Honduras para disputar el torneo Apertura y la Copa Sudamericana, aunque finalmente se quedó tomando mates en su tierra y repartiendo de lo lindo con los Negros de la Cuchilla.
Como ya nos tienen acostumbrados de una buen tiempo a esta parte, cada año para renovar la ilusión de la gente, suelen verse por Bahía Blanca un mix de jugadores de cierto renombre y otros prácticamente desconocidos… a decir verdad, en muchos casos, ladris que sólo pueden terminar en Olimpo.
Quizás pocos recuerden a Ricardo Alberto Pérez, nacido el 22 de abril de 1981 en Haedo, provincia de Buenos Aires, ya que en los seis meses que pasó por el aurinegro no sumó ni un minuto de juego.
Volante por izquierda o enganche, apareció en la primera de Atlanta donde llegó a disputar ocho encuentros en la temporada 1998/99 antes de ser transferido al lobo platense en el 2000. Sin mucho rodaje que digamos, tras su paso de turista por Gimnasia y Esgrima, cambió de vereda y se incorporó a Estudiantes tal vez pensando que La Plata era su luga
r en el mundo.
Quizás cansado de comer banco o ver partidos desde la platea pincharrata donde al menos logró sacarse una foto con la Copa Libertadores junto a algunos hinchas (FOTO), inexplicablemente logró hacerse con un pase a Europa y fue una de las flamantes incorporaciones del FC Lausanne, equipo donde tiempo atrás se retirara el chubutense Gabriel Calderón, pero no hay registros de su paso por Suiza.


Fue durante el Apertura 2002, cuando el equipo aurinegro esperaba dar sus primeros pasos en Primera de la mano de Julio César Falcioni y en el combo al por mayor llegaron, además de ‘Ricky’, tipos como Aníbal Roy González, José Albornoz, Darío Marra, Fram Pacheco, Hernán Medina, Leonardo Mas, Juan Casado y Alejandro Abaurre, entre otros.
Obviamente con el ex entrenador de Vélez fue apenas un sparring y sabiendo que en el Clausura no iba a cambiar la cosa, quienes lo aconsejan le explicaron los beneficios (económicos más que nada) de hacerse la Europa por segunda vez y se sumó al FC Libourne/Saint Seurin de la Ligue 2 de Francia para la temporada 2003/04.
Sin muchos datos de lo qué pudo aportarles ‘Maravilla’ a los pingüinos de Libourne en los diez encuentros que habría disputado y un fugaz paso por el Poitiers FC de alguna liga amateur de ese país donde no habría llegado a jugar, retornó al país cabizbajo.
Para la segunda mitad del 2004, pese a que estuvo a punto de sumarse a San Martín de San Juan junto a Israel Damonte (compañero en el pincha), su siguiente equipo fue el Unión de Santa Fe que dirigía Miguel Oyeras, donde compartió vestuario con otro ex aurinegro, Daniel Eduardo Bazán Vera.
Con apenas cuatro partidos en su haber y sin muchas oportunidades de demostrar sus cualidades, cruzó los andes y se sumó al Everton de Viña del Mar donde encontró algo más de regularidad en los catorce encuentros que disputó.
En el 2006 tuvo un paso por la Primera B representando a Los Andes y en la primera mitad del 2007 jugó la Liga pampeana en Ferro de Alvear donde se habría destacado.
Finalmente, su último pase fue a Comunicaciones donde se reencontró con el arquero Leonardo Aguirre, ex compañero en Olimpo, donde debutó el 4 de agosto del mismo año en una derrota ante Sportivo Italiano (0-1) y tiene la responsabilidad de generar juego.
Si bien a principios de año estuvo en la mira de Almirante Brown, ‘Boly’ se quedó en Agronomía, donde ya acumula 41 encuentros y 5 goles, para que su hábil zurda siga siendo un deleite (¿?) para los hinchas del cartero.

miércoles, 24 de junio de 2009

Posee un fútbol fino, liderazgo y una fortaleza física que llamó la atención del técnico del equipo, quien recomendó su contratación". Quien lea esto, creería que se habla de otro jugador y no del homenajeado en esta oportunidad. Sin embargo, así lo presentaron allá por febrero del 2007 en la Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica desde su página de Internet, dejando en claro cuales son los conocimientos futbolísticos con los que cuentan por aquellos pagos.
Lejos de tener al menos una de esas cualidades, hay que decir que es uno de los tantos paquetes que llegaron al aurinegro para reforzar el equipo esta temporada proveniente de Talleres de Córdoba.
Nacido el 25 de septiembre de 1982, en San Francisco, Córdoba, llegó a la primera de la T donde increíblemente con cuatro partidos disputados, llamó la atención de los italianos del Parma. De más está decir que los 20 encuentros que disputó entre el 2002 y el 2004 bastaron para que le dieran el boleto de vuelta a la Argentina y su destino fue Huracán de Tres Arroyos donde se rascó a gusto y piacere ya que no llegó siquiera a debutar en el torneo Apertura porque nunca le llegó el transfer desde Europa, quedó parado 6 meses y con la llegada de Pablo Morant en lugar del ‘Chavo’ Anzarda fue tiempo de buscar nuevos horizontes.
Para el Clausura de la 2004/05 se sumó al Ferrocarril Oeste que dirigía el `Chulo' Rivoira donde jugó catorce encuentros e infló dos veces la red.
Su primera vuelta a Talleres duró dos temporadas en las que jugó 34 partidos con un gol con lo que consiguió su segunda oportunidad en el exterior en la pobrísima liga costarricense con un préstamo tras estar seis meses colgado en Córdoba.
Oyola llegó al Alajuelense junto al ex Boca Matías Arce y el brasileño André Petroni, para intentar sacar a flote al equipo en lo que quedaba del Torneo Clausura. Pero si alguien pensó que eso era motivo para lucirse, el cordobés estaba dispuesto a probar lo contrario. Si bien dejó una grata impresión en los tres partidos amistosos en los que vio acción, comenzado el rodaje oficial dejó mucho que desear olvidándose quizás del humo que vendió a los ticos apenas pisó el país. “Estoy contento de integrarme a un equipo importante y que siempre pelea por grandes cosas. Ahora voy a tratar de hacer lo mejor para beneficio del equipo". Lo ‘mejor que pudo hacer para beneficio del equipo’ fue sólo disputar dos partidos oficiales a causa de sanciones y un tirón muscular en una pierna que usó como excusa para desvincularse a fines de marzo ya que ni él ni los otros refuerzos lograron un nivel aceptable, lo que generó fuertes críticas de la gente, la prensa y hasta directivos del club.
Sí, tras poco menos de dos meses, lo devolvieron con moñito a los tallarines donde en el 2008 al principio Salvador Capitano no lo tuvo en cuenta y con Rubén Insua alternó con Javier Maidana sumando nueve partidos y un gol.
Ahí el buen ojo de Daniel Florit y Sergio Zabaloy (?) hizo que vistiera en esta campaña los colores de Olimpo y como acostumbró en Costa Rica, también vino a vender humo a Bahía Blanca. “En algunos clubes por los que pasé no jugué o lo hice poco, y entre 2007 y lo que va de 2008 fui titular en Talleres y Alajuelense por mi perseverancia y mis cuidados”, declaró a La Nueva Provincia, algo que no se refleja en sus números.
¿En el aurinegro? Si bien tuvo algunos partidos aceptables (totalizó 19 encuentros y 1 expulsión), muchas veces se mostró inseguro en la marca, completamente a destiempo con sus compañeros y para variar tuvo problemas físicos.
Pese a su pobre nivel, ahora tiene pensado inhibir al club por la deuda de tres meses por no estar de acuerdo con la forma de pago, siendo el único que utilizó ese recurso para cobrar el dinero que se le debe ya que con el resto hubo un rápido arreglo.
Un valuarte en el área y como persona el defensor…
Nacido el 14 de septiembre de 1968 en Malabrigo, Santa Fe, surgió de las inferiores de Platense y fue uno de esos tantos jugadores que demostraron que en ningún sitio se puede estar mejor que en la propia casa.
Puntero izquierdo veloz, desbordante, con picardía y sobre todo gol, compartió una interesante y recordada (al menos en Vicente López) delantera calamar con Darío Scotto a fines de los ’80 ilusionando a más de uno, por lo que el doctor Bidón lo estuvo sondeando para un par de amistosos de la selección nacional, antes de que comenzara a brindar con gatorei (?).
Sus buenas actuaciones lograron que en dos temporadas diera el salto y fichara en el River Plate que dirigía Daniel Passarella para la temporada 1991/02 donde el frente de ataque era casi exclusivamente del ‘pelado’ Ramón Díaz y del 'mencho' Medina Bello.
Pese a ganar el Apertura 91, sin muchas oportunidades que digamos con el Kaiser, luego de ocho partidos en los que convirtió un solo gol, mudó su blonda cabellera para el Jardín de la República y se sumó a préstamo en San Martín que recién llegaba a la Primera División.
En Tucumán logró mayor continuidad –disputó 21 encuentros en total aunque muchos saltando desde el banco de suplentes- pero no logró aumentar su capacidad goleadora; solo dos conquistas. Con la despedida de la máxima categoría del Santo, volvió por primera pero no única vez a Platense para la 1993/04.
Allí volvió a demostrar las cualidades de goleador, esta vez formando un trío interesante con Marcelo Espina y Diego Bustos, sumando ocho tantos en el Apertura 1993 (quedó detrás solo del ‘Manteca’ Martínez que finalizó con 12) y otros ocho en el Clausura 2004 –detrás de Hernán Crespo y su compañero Espina, ambos con 11- donde lograron un meritorio sexto lugar en la tabla.
Este poder de gol logró que el Toluca mexicano se fijara en él y se lo llevara de forma definitiva para la temporada 1994/95 donde le dieron la responsabilidad (?) de lucir la 10 en la espalda. ¿Eso fue premonición de buen fútbol? No tanto, en la tierra del tequila y los mariachis no pudo repetir esas performances y en los 21 encuentros que jugó (15 de titular) únicamente marcó 2 goles.
Como en el Norte no se chupan el dedo, el ‘Ruso’ se tuvo que volver al país a buscar club y en el Clausura 1995 lució la granate de Lanús, donde jugó poco y nada (14 partidos sin goles), eclipsado esta vez por delanteros de la talla del ‘Tero’ Fernando Di Carlo, Claudio Enría y el ‘Chupa’ Ariel López.
Sabiendo que en México no lo esperaban con los brazos abiertos, firmó a préstamo en el Deportivo Español donde sus estadísticas aún son más pobres; solo ocho partidos en el Apertura 1996 y como se puede ver en el foro Pasión Gallega lo recuerdan con poco cariño: “Nunca se entendió a que quiso jugar, su entrega dentro del campo de juego nunca se la pudo notar. Durante su paso y también en las ocasiones que le toco vestir la camiseta de un equipo rival y enfrentarse al Deportivo, fue tremendamente insultado por la hinchada gallega, que nunca se va a cansar de repudiar su estadía en el Bajo Flores
En 1997, la Unión Española de Chile festejaba el año de su centenario y en una ceremonia, a la que fueron ocho mil personas, se pudo ver a los refuerzos extranjeros bajar desde un helicóptero, entre los que estaba la saeta rubia de Malabrigo.
Como ocurrió con el resto de las incorporaciones (Héctor Morán, Enzo Azambuja y José María Castro), el paso por el fútbol trasandino de Claudio Spontón fue un fisco y no pudo destacarse ni en el peor equipo de la Unión en su historia, con descenso a segunda incluido.
Ya con el pase en su poder como gentileza de los mexicanos, en la temporada 1997/98, Claudio volvió a los pagos para demostrar que no hay dos sin tres, convencido de que no iba a entregar el marrón (?).
Con compañeros como Lenguita, Mandrini y el ‘perro’ Arbarello, entre otros, la excursión no podía terminar de otra manera que con un descenso calamar en la 1998/99, pese a los once tantos que marcó –dos de ellos en una gran noche que tuvo ante Boca Juniors- despidiéndose esta vez definitivamente de los colores que lo vieron nacer, totalizando en sus tres etapas 162 partidos y 32 goles.
Ya sabiendo que no le daba para seguir en la máxima categoría, en la 1999/00 firmó con Gimnasia y Tiro de Salta (totalizó catorce encuentros y cinco goles) donde compartió vestuario con Riggio, Bonnet, Saldaño y el eterno Lorenzo Frutos al que recuerdo ya que su único gol de la temporada en sus 21 partidos se lo metió nada menos que a Olimpo en la primera fecha de esa Nacional B.
En el encuentro de vuelta, disputado en Bahía Blanca, Claudio Spontón la descosió y en una contra marcó un golazo en lo que luego fue un empate 1 a 1 (gol de Bazán Vera casi sobre el final).
Luego de seis meses en los que con Alianza Lima de Perú disputó la Copa Libertadores 2000 y tuvo una pobre actuación en la liga peruana (arañó un quinto puesto), llegó el momento de volver al país.
Quizás esa noche en que visitó Bahía Blanca con el albo salteño y el buen nivel general que mostró en la temporada anterior abrieron los ojos de Eduardo Grispo y los dirigentes y por eso Olimpo se lo llevó para la 2000/01. Sin embargo, las cosas no empezaron bien ya que en Perú tuvo una grave lesión en su rodilla mal intervenida que casi lo deja afuera del aurinegro pero Jorge Ledo le respetó la palabra, acto que fue agradecido por el delantero en los medios.

Con apenas catorce encuentros jugados, muchos de ellos ingresando como suplente, sólo logró anotar ante Atlético Tucumán de tiro libre en la 8 fecha cuando ingresó por Gonzalo Gil (FOTO) y otra vez ante Almirante Brown de Arrecifes en la 15ª jornada cuando reemplazó a Diego Pais.
Si bien promediando la temporada se especulaba con que se podía llegar a desvincularse y en medio del tire y afloje, en la derrota ante San Martín de San Juan por la 22ª fecha, sus compañeros tenían debajo de sus camisetas una remera que rezaba "Spontón, los 18 estamos con vos" y trascendió que al delantero se le adeudaban tres meses de sueldo más el aguinaldo. Finalmente, Olimpo cerró la temporada con apenas 32 puntos, muy pocos para la expectativa que se había generado.
Por pedido de Carlos Compagnucci, Instituto de Córdoba fue su siguiente destino para la 2002/03. Ya con poco que dar dentro de las canchas, en 2003 formó parte del proyecto de Acassuso que para pelear el Torneo Apertura de la Primera C sumaba tipos con experiencia en Primera como el ‘gordo’ Jorge Cordon y Carlos Andersen, todo bajo la dirección técnica de un ex compañero suyo, Pablito Erbin quien luego fuera preparador físico del equipo La Ellerstina de polo (eviten hacer asociaciones obvias).
Cuando lo mejor parecía ser colgar definitivamente los botines, el bichito le picó otra vez y en 2004 se sumó a Estudiantes de Río Cuarto, que era conducido por el ex jugador Guillermo Guendulain, para disputar el Argentino B.
En noviembre del 2004 estuvo en el partido despedida de Marcelo Espina, que se disputó bajo una torrencial lluvia que no impidió que el Colo Colo derrotara por 6-1 a Platense, cuyo único gol fue, sí, de Claudio Spontón. Ahí, con 35 años a cuestas, le puso punto final a su carrera como jugador y se sumó al cuerpo de Espina (hicieron buenas migas en el calamar) con quien estuvo en Colo Colo en 2005, Everton de Viña del Mar en 2006 y Unión Española, todos de Chile, en la 2007/08.

martes, 23 de junio de 2009

La verdad, no tuve que pensar mucho para decidir con qué jugador empezaría este humilde blog en el que pretendo recordar a los jugadores que pasaron por el aurinegro sin pena ni gloria.
Hay que tener en cuenta que cuando Jorge Cervera llegó a Olimpo, sumado a otros jugadores de renombre con mucha trayectoria en Primera, más de un hincha se ilusionó con volver rápido a la máxima categoría ya que cargaba con la experiencia de haber vestido los colores de Gimnasia y Tiro de Salta, Argentinos Jrs, Instituto, Banfield, Querétaro de México, Gimnasia y Esgrima LP, Belgrano de Córdoba y Nueva Chicago.
Ya se lo mencionaba como posible refuerzo para el Clausura 2008 cuando el aurinegro aún la peleaba en Primera pero finalmente no se dio. Pese a que la oferta lo sedujo, desde el Torito le ofrecieron comprarle el pase y hubo que buscar por otros lados. "Se dieron las cosas como yo y ellos querían. Lo de Olimpo fue concreto, pero no me puedo negar a una oferta así de Nueva Chicago, donde me siento muy cómodo, a esta altura de mi carrera", señaló el delantero mendocino en su momento, algo que finalmente no pasó.
Cuando Nueva Chicago se fue a la B Metropolitana, el bueno de Jorgito para seguir pretendía con insistencia que los de Mataderos le compren el pase. "Yo me quedo en Chicago si me compran el pase. Si no, tengo muy buenas propuestas de Primera y también me seduce jugar en esa categoría. Lo decido este fin de semana", dijo el delantero a Olé.
¿Cómo terminó? Pese a que tenía otra oferta de Argentinos Jrs, lamentablemente arregló con Olimpo. “Ya me había quedado con ganas del torneo anterior. Varias veces se hicieron gestiones para que venga, y ahora tenía muchas ganas y se dio. El primer club con el que hablé fue Olimpo, llegué a un acuerdo y cerramos
Lejos de ser aquel jugador que en Banfield hacía dupla con Rodrigo Palacio, en Bahía Blanca demostró que los años no vienen solos. Además de las distintas molestias físicas que tuvo en su estadía y el pobrísimo nivel que demostró, fue el único que no concurrió a las prácticas desde que se inició la protesta por los salarios atrasados e incluso prestó su domicilio particular para organizar la protesta, recibir a Sergio Marchi y reunirse con sus compañeros.
Cuando parecía que el conflicto había quedado atrás y el plantel volvía a los entrenamientos con la promesa de que la deuda de dos meses sería saldada, se mostró en desacuerdo con la dirigencia aurinegra y con el plantel por no continuar con las protestas ya que pensaba que no había que presentarse a jugar contra Belgrano de Córdoba como antes se hizo con All Boys.
Quizás anticipando lo que ya era inminente, desde su San Rafael natal declaró en la Nueva Provincia: "Lo mío es personal. El plantel iba a tomar medidas y luego no cumplieron; no puedo estar con gente que toma decisiones y después va con la dirigencia y habla otra cosa. Lo más lógico, si uno no cobra, es seguir con la medida de no presentarse a jugar. Todos estábamos de acuerdo en eso y después varios cambiaron de parecer. El vamos para adelante de todos quedó en la nada".
Por eso, no fue raro que en el receso de diciembre el ‘Loco’ se desvinculara junto a Ezequiel Amaya, Facundo Diz, Federico Martínez, Sebastián Carrizo, Juan Carpinello y Emiliano Dudar.
Siendo uno de los que inhibió al club, arregló que se le paguen 12 cuotas de 28 mil pesos, algo así como 2210 pesos por cada uno de los 152 minutos que jugó en sus apenas tres partidos (todos como titular) y obvio sin goles. Bastante caro nos salió…
Si bien luego de su salida un intermediario lo ofreció para que se sume a
Unión de Santa Fe, el Teté Quiroz le bajó el pulgar y quedó colgado.
Sin ofertas y listo para gastar sus últimos cartuchos, bien podría haberse sumado al Club San Martín de Monte Caman, donde una escuelita para chicos lleva su nombre, pero como dice el tango, siempre se vuelve al primer amor.
Por eso, se sumó al poderoso Sportivo Ballofet de la Liga Sanrafaelina de Fútbol donde había dado sus primeros pasos detrás de la pelota y donde actualmente despunta el vicio con la banda roja y se ilusiona con sumar al proyecto a otros jugadores de vuelta como Marcelo Delgado y Antonio Barijho. ¿Por lo similar de la camiseta se puede decir que es una gallina? Es difícil saberlo a ciencia cierta.

lunes, 22 de junio de 2009

A 

ABALLAY, Guido Manuel
ABOT, Nicolás
ACHUCARRO TRINIDAD, David Eduardo

 


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